domingo, 5 de diciembre de 2010

Vivir de un sueño, vivir por un sueño.

Dicen que ser Marxista es ser un utópico, que no vale para nada, que no es nada posible, ya que no funcionó, que nos engañamos y no nos fijamos de verdad en la realidad.

Yo en cambio, opino que lo unico que bueno que ha salido de occidente en estos ultimos siglos ha sido el Socialismo, no hay mas que ver, que cuando una sociedad quiere algo mejor es siempre cuestion social, o mejores salarios, mas inversión publica, educación... cosas gratis en general. Es más, cuando juzgas a una persona, alguien bueno es una persona justa, honrada, capaz de sacrificarse y amar... y sinceramente, no he escuchado nunca ninguno de estos valores en las teorias Capitalistas ( y mucho menos en el Neoliberalismo imperante hoy dia).

La gente da por sentado, que todas estas facilidades son propias del sistema capitalista. Pero nada mas lejos de la realidad! Si en el occidente capitalista existen estas ventajas, no es sino una reminiscencia de la lucha contra el Comunismo. Habia que aparentar también ser bueno con tus subditos cuando, al menos en la teoria, tu enemigo lo era, si no, podrías sufrir una deserción en masa. Simplemente recordar que Europa esta más avanzada en medidas sociales que EEUU, curioso que fuese Europa quien estaba lindando con el Bloque Comunista y que media Europa fueran paises satelites de la Rusia comunista. Ahora que esta pugna por el dominio mundial parece que ha concluido, luego ya carecen de sentido estas ventajas sociales. ¿Porque has de vender tus pantalones al precio mínimo cuando no hay competencia, cuando puedes abusar con tu nuevo adquirido monoplio? Divagaciones de un loco dirán. Y yo les dire: fijaros como lo primero en caer es el dinero publico ofrecido a la banca (como antaño ofrecian sacrificios de mujeres al Dios de turno) y las ventajas sociales con esto de la crisis. Y si no os convence, esperad y observad como en unos años, solo podremos disfrutar de estas ventajas sociales en los libros de Historia.

Quizá Bakunin, Marx, Engels, Lenin... están acabados. Quizá el Comunismo sea una utopia todabia más utópica hoy dia, quizá tenga razón toda esa gente que critica el Socialismo. No obstante, sea utopico o no, defenderé hasta la última consecuencia esos valores innegables que propone. Porque me parecen buenos. Porque me parecen justos. Porque me parecen más Humanos. Porque son mis valores.


“No des nada por sentado, en pie, y lucha por ello”

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Una de supositorios.

Ultimamente he estado interesado en todo lo relacionado con Cuba. No se hace más que oir que, o es una cruel y despiadada dictadura comunista, o que es el mejor pais del mundo.

No es que yo sepa todo. Lo que si se, y he aprendido, es a no ponerme el supositorio de desinformación que nos ofrecen los mass media, cualquiera con un poco de conciencia e interes se ha dado cuenta ya de que no somos verdaderamente conscientes de la realidad que nos rodea, que solo recibimos una parte de ella, la parte que interesa unos y otros, y ilusos de nosotros, pensamos que ese supositorio nos ayudará a digerir mejor las desgracias, agenas totalmente a nosotros y nuestro mundo.
Tampoco es tan descabellado pensar esto, continuamente omitimos información o mentimos a amigos, familiares y a cualquiera, con tal de beneficiarnos, desde lo mucho que ligaste el fin de semana, a lo mal que te trata tal profesor que te suspende. Y si a nosotros nos vale ese metodo, ¿No parece probable que otros lo utilicen, por ejemplo, la clase politica?.

Partiendo ya de esta premisa, y volviendo a mi interes por la isla antaño comunidad autonoma española, me pregunto si de verdad es tan mala, tan buena, o es tan normal...
Lo que está claro es que cada uno rellena el supositorio con lo que le interesa, e intenta vendernoslo diciendo que no hay que pensar mucho asi que no hace daño al entrar, y que es facilismo de introducir y funciona perfectamente, que lo suyo es verdad, y no hace falta ni que lo compruebes, ni siquiera que lo consultes con tu conciencia, para que, eso es perder tiempo.

Deberia acabar la entrada con una tesis, la conclusión que saco de esto... pues bien, supongo que lo que saco en limpio (o no tanto) es que los supositorios sirven para lo que sirven, asi que si te los pones a diario, preparate, porque luego estaras mucho más abierto a otras cosas que te quieran meter, y no todo es inofensivo.


"Una bala mata, un ideal une"

jueves, 11 de noviembre de 2010

Miedo

Esta de moda odiar. El odio es bueno según la mentalidad occidental de hoy dia. La gente odia, odia la politica, odian las decisiones, odian un verano sin su semana en la playa.

Pero tambien odian a personas, las odian por sus diferentes formas de ver el mundo, odian a los comunistas, a los anarquistas... Odian a personas por tener otras creencias religiosas, o simplemente por tenerlas, odian a los musulmanes (aunque hoy dia se usa mas el termino Talibán...), odian a los judios, odians a los cristianos por retrogrados... Odian a quienes aman, odian a los ecologistas, a los huelguistas por retrasar media hora la llegada a la oficina, odian a los voluntarios de las ONG por hacerles parar en medio de la calle para pedirles ayuda... La gente odia, la gente se ha acostumbrado a vivir enfadada, a vivir odiando.
Que guay es uno cuando odia con toda su alma al equipo rival, o al tio ese que habla con tu novia, o al que hace 10 años te insulto por la espalda, que guay que el odio te de razones de vivir, incluso se convierta en tu sustento de vida. Vida sin odio, vida sin destino.

Pero se engañan. Las personas no odian al extranjero que les quita trabajo, no odian al rumano que les roba, no odian a los musulmanes.Las personas no odian a otras personas. Les tienen miedo. Un miedo infundado, que les viene de perlas a algunos, pero que atemoriza al resto. Es miedo eso que sienten cuando se habla del indice de delincuencia de otras etnias, es el miedo lo que causa la necesidad de que todos sean enemigos, es el miedo lo que les lleva a odiar a otros seres humanos.

Es miedo. Y una vez temerosos, venden hasta el ultimo gramo de libertad solo para tener la seguridad de que nadie acabará con lo que tienen, que en definitiva, hoy dia es lo que son. Pero aquel que vende su libertad a cambio de seguridad, aquel que traiciona lo mas profundo de su condición como ser humano, aquel no tiene derecho ni a una ni a la otra, lo unico que podra poseer será lo que nunca quiso, miedo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Arrogantes de nosotros.


Estando en el hospital acompañando a un amigo me fije en la cantidad de personas, sobre todo de avanzada edad, apostadas en los asientos, cuerpo firme, mirada perdida y con visibles síntomas de miedo a lo que vendrá, la peor de las enfermedades. Miedo a la muerte, a morir, ese irracional, pero por otra parte, universal miedo que todos, en el fondo de nuestro ser padecemos y que por más que lo intentemos, la cura no está entre 4 blancas paredes ni en los cuidados de los blancos ángeles protectores.

Es curioso enfrentarse a la perspectiva de la muerte desde un punto de vista veinteañero, despreocupado, lleno de sueños y aspiraciones, para el cual, la muerte es el final del camino, si, pero un camino larguísimo. En cambio cuando ya has gastado todas tus cartas, eso de acabar, supongo que tendrá un sentido diferente, un sentido más real, un sentido de descanso.

Pero independientemente de la edad y del punto de vista que se tenga, observando un poco lo que queda patente es que, a lo largo de los siglos el ser humano siempre ha intentado eludir la muerte, aferrándose a mitos sobre aguas de vida eterna, piedras que conceden inmortalidad, dioses benevolentes que la ofrecen por módicos precios…  Ahora en cambio, nosotros, que nos consideramos superiores en todos los aspectos y muy diferentes en cuanto a mentalidad, seguimos aferrándonos a esta idea de inmortalidad, pero esta vez, nos esclavizamos voluntariamente a la técnica y nos encadenamos a las maquinas, esperando así que, como dioses antiguos, nos regalen esa inmortalidad que creemos merecer. 

Y todo esto, ¿Para qué? Para volver humillados al mismo sitio de donde vinimos, a la naturaleza, porque el polvo es polvo, y los sueños,  sueños son. Y ella se encarga de recordarnos que toda lucha en contra del tiempo, es tiempo perdido, una guerra que no se puede ganar (y que deja cicatrices en forma de arrugas) y una tierra que no se puede conquistar. Porque el tiempo es inexorable, y la naturaleza también.

Atrás quedaron los tiempos donde la meta del ser humano era comer para sobrevivir. Una vez conquistada la vida, ahora, arrogantes de nosotros, pretendemos conquistar la muerte, el último obstáculo del hombre actual. Pues bien, quizá será hora de detenerse en medio del frenético y continúo ruido, y observar, recordando así de dónde venimos y a donde vamos, esas dos preguntas tan egocéntrica, propias del ser humano. Para mí, un humilde escriba, estas preguntas tienen una única respuesta: venimos de la naturaleza y vamos a parar a ella. Eso es todo, simple, llano, y sin metáforas. Pura objetividad. No hay fines superiores a ella, solo una vana ilusión de superioridad de unos seres que, aunque maravillosos, a la vez estúpidos y ególatras.

Porque solo una vez el hijo tuvo un fin superior que la madre. Porque no deberíamos pretender cambiar una ecuación que lleva funcionando y dando resultados 13700 millones de años. Porque si no somos, quizás no deberíamos ser.  Porque quizá no estemos hechos para durar tanto como las pilas. Porque quizá sea mejor así.

jueves, 14 de octubre de 2010

Es por él.

-¿Otra vez con ese viejo blog Gregorio?

-Ya sabes cariño que tengo que escribír... tengo que escribír y dejar huella, que con tantos años quemados no puedo permitirme malgastar más tiempo, tengo demasiadas cosas que decir.

- No digas tonterias y ven a la cama cielo, que 78 años no se cumplen todos los dias y no habrá quien te levante mañana. Además, si solo tienes un lector, no vale la pena seguir para eso.

-No Mercedes, te equivocas, siempre hacen ruido las palabras mientras haya alguien que las escuche, y pienso seguir con la sinfonia, seguiré con la historia, con mi historia, seguiré por él, se lo merece.





Pobre diablo, como decirle que esa persona por la que escribia mientras moria era su mujer.
Quizá sea mejor que viva con la esperanza de estar haciendo algo bueno... quizá sea bueno vivir con esperanza.